Las prendas de vestir adaptadas para personas con demencia o discapacidad intelectual

Las prendas de vestir adaptadas para personas con demencia o discapacidad intelectual

Las prendas de vestir adaptadas para personas con demencia o discapacidad intelectual son un imprescindible en la vida de estas, y de sus cuidadores.

La dificultad en esta situaciones

Cuando se sufre demencia o discapacidad intelectual se dan alteraciones de comportamiento en diferentes grados, tal y como se alteran ciertas capacidades como pueden ser el lenguaje o la memoria entre muchas otras.

Y aunque es evidente que no todos los síntomas se presentan en todas las personas ni en el mismo grado, en lo que sí se coincide es en que tanto estos síntomas psicológicos y de comportamiento se dan desde el principio de las patologías y que suponen, se note o no, una gran sobrecarga y tensión en quienes los padecen y también en sus cuidadores, los cuales sufren, además, de una gran preocupación, agravando más la situación.

Lo que hay que hacer no es luchar contra los síntomas sino abordarlos con eficaces estrategias así como ayudas externas que nos faciliten el correcto cuidado de la persona discapacitada.

Existen una serie de principios básicos inalterables para cuidar a las personas que sufren estos padecimientos y vivir con ellas.

    Dignificar

Comenzando por el hecho de que la dignidad es un derecho del ser humano, no podemos pasar por alto la oportunidad de poder recordaros que estas personas, a pesar de sus condiciones, son tan dignas como las que más y que precisan de un respeto por el simple hecho de ser personas pero aún más si pensamos en cómo puede llegar a afectar a una persona con discapacidad intelectual el hecho de sentirse indigno, sobre todo en aspectos que no puede controlar.

    Evitar enfrentamientos

El no poder razonar o no tener una buena memoria -e incluso olvidar situaciones vividas- hace absurdo el discutir con la persona sobre ciertos aspectos que, una vez más, no puede controlar.

    Promover la autonomía

El hecho de sentirse válidos, independientes o autónomos es realmente positivo para aquellos quienes se ven limitados en algún aspecto. Es imprescindible que hagamos lo posible por ofrecerles estas situaciones.

    Reducir el estrés al máximo

La convivencia en unas circunstancias de este tipo hace imposible eliminar el estrés, pero sí es especialmente importante trabajar por reducirlo al máximo puesto que lo único que conseguimos si no lo hacemos es empeorarlo todo.

    Adaptarse

Hay que empezar por aceptar la situación y hacer lo posible por normalizarla para que tanto la persona dependiente como quien la cuida y las personas que viven con ella se encuentren lo más cómodos posible.

 

La función de las prendas de vestir adaptadas para personas con demencia o discapacidad intelectual

La ropa adaptada es aquella diseñada con elementos especiales como son la calidad material, los tipos de cierre y su ubicación, sus costuras, etc.

Como se puede deducir al haber leído lo anterior, este tipo de prendas ayuda enormemente a cumplir los puntos comentados. Obviamente, no podemos hacer milagros, pero casi.

Es importante darse cuenta de las posibilidades que se tienen al comenzar a utilizar estas prendas; podemos asegurar que el cambio es inmediato y más que evidente para todos.

Y más allá de que ayuden en todo lo anterior, tenemos que tener en cuenta que sus características especiales son especialmente indicadas cuando las personas:

    No son conscientes del lugar en que se encuentran y se desean desvestir.

    Acostumbran a hacerse tocamientos impropios en público.

    Quieran quitarse los absorbentes o pañales.

    Tienen manías obsesivas y de repetición, siendo una posibilidad el que se rasquen con frenesí una misma zona, causándose heridas.

    Tienen conductas agresivas que concluyen en autolesión.

Las prendas de vestir adaptadas para personas con demencia o discapacidad intelectual evitan o dificultan en gran medida que se den estas situaciones gracias a que la persona no tiene un fácil acceso a los cierres y, por tanto, no pueden desvestirse para tocarse, hacerse herida o deshacerse de prendas interiores o pañales.