El proceso de vestido de personas mayores dependientes

El proceso de vestido de personas mayores dependientes

La manera adecuada de realizar el vestido a una persona mayor con dificultad para moverse es el siguiente:

  • Primeramente, será necesario incorporar a la persona para sentarla.
  • Para prendas cerradas, se deben elevar los brazos muy despacio y entonces colocar la prenda hasta la altura de los hombros. Después, hay que pasar la cabeza.
  • Para prendas abiertas, lo que se hará será introducir lateralmente un brazo por completo, hasta el hombro. En reposo, se pasa la prenda por la espalda hasta que la zona de la espalda quede completamente estirada. Sólo entonces flexionaremos el otro brazo para meter la manga restante.
  • Para vestir la parte inferior, la persona puede volver a tumbarse. Se subirá, poco a poco, hasta la altura de la rodilla. El resto de la prenda debe subirse con la persona tumbada de lado, flexionando un poco la rodilla.
  • Los calcetines se remangan por completo. Después se apoyan en los dedos de los pies y se desenrollan poco a poco.
  • Para ponerle los zapatos es necesario la persona tendrá que colocarse el borde de su cama o en una silla.

Ni qué decir tiene que cada uno de estos pasos se hará de manera cuidadosa para minimizar cualquier dolencia o riesgo.

Algunos consejos extra

Vamos con tres consejos esenciales para vestir a personas mayores dependientes:

Ropa para abuelos y abuelas

Promover la autonomía

Este punto es esencial para el bienestar del usuario. En muchas ocasiones el hecho de poder ayudar hace que la persona se sienta útil, valorada y le da una gran importancia a la situación. De esta manera, no se siente tan dependiente.

Un par de elementos clave para ello, dado el caso, serán el calzador o el abrochabotones. Ello, por supuesto, si la persona en cuestión conoce y es consciente de lo que hace. Si nos encontramos con usuarios que se desvisten o descalzan, por supuesto, esta no es una opción.

Escoger la ropa adecuada

Las prendas de vestir para estos usuarios tienen que reunir una serie de características que sirvan para ofrecer el máximo confort. Para empezar, y como requisito esencial, la ropa adaptada debe ser holgada, no importa si es de día o de noche. Esto incluye también puños y cuellos. 

Además, debemos apostar por tejidos algo elásticos para que no condicionen la movilidad. También es importante que sean tejidos naturales, que transpiran y se lavan y planchan con mucha facilidad.

En este contexto aparece la ropa adaptada para personas mayores y con discapacidades, que es realmente importante. Esta se amolda a las diversas necesidades como son evitar que el usuario se desvista, se quite el pañal o se rasque, que sean fáciles de poner y que la calidad del tejido sea máxima, de manera que cualquier prenda soporte un alto número de lavados y puestas así como tratamientos agresivos para quitar manchas.

Comodidad del calzado

Ni qué decir tiene que ningún zapato nunca debe apretar ni ser de material que cause roces, pero sí tiene que tener una estructura firme que sujete el pie. Su suela debe ser antideslizante para evitar las caídas a toda costa.

Calzado especial para abuelos y abuelas

En cuanto al cierre, lo ideal es que no cuenten con cordones, pues son mucho más difíciles de manejar. Los zapatos sin cierre (colocados con calzador) y los que incluyen cierres de velcro serán los más adecuados.

La persona que los usa debe sentirse siempre cómoda, si no estaremos favoreciendo el que deje de andar.