Hiporexia perdida de apetito en personas mayores
Personas mayores

Hiporexia: pérdida de apetito en personas mayores

Es verdad que las personas ancianas comienzan a comer menos como consecuencia de su avanzada edad, pero cuando la falta de apetito se convierte en una situación extrema hay que estar alerta porque lo más probable es que padezca de hiporexia.

Sí, hablamos de un trastorno alimentario en los mayores que muchas veces resulta difícil de detectar, incluso se trata de problema muy común que, de no tratarse a tiempo, podría causar desnutrición o agravar alguna enfermedad hasta causar la muerte.

¿Ves por qué es la hiporexia es un tema delicado? Es por ello que hemos creado este post: para que aprendas a detectar un posible caso de hiporexia y qué debes hacer para evitar que la situación empeore. ¡Vamos allá!

Señales de que una anciano tiene hiporexia

Saber cuándo una persona padece de esta afección puede ser difícil cuando no se vive con el anciano afectado, ya que desconoces su comportamiento ante la comida y sus cambios físicos (adelgazamiento, falta de energía, etc.).

Pero algunas señales para detectar la hiporexia son:

  • Deja mucha comida en el plato, cuando hace tiempo esa cantidad de alimento era suficiente para él o ella.
  • La ropa empieza a quedarle grande.
  • Los problemas para moverse comienzan a aflorar y la pérdida de musculatura es evidente. De hecho, no te sorprendas cuando se le caigan los objetos de las manos.
  • Ya no le gusta comer, así le sirvas su plato favorito.
  • Suele poner muchas excusas a la hora de comer. Por ejemplo, “la comida está muy salada”, “la dentadura se me mueve”, “como más tarde”, etcétera, etcétera, etcétera.

Si te preguntas acerca de cómo se produce la hiporexia, queremos comentarte que esto puede ser provocado por enfermedades digestivas, el consumo de fármacos, el aislamiento social, incluyendo la depresión.

¿Qué hacer para evitar la desnutrición?

El primer riesgo que se corre cuando una persona mayor padece de hiporexia es que pierda peso hasta el punto de desnutrirse.

Y lo peor es que las consecuencias de esto son aún más graves cuando el anciano sufre otra enfermedad que para enfrentarla o recuperarse se requiere estar bien alimentado.

Así que, para evitar que la persona se desnutra compartimos las siguientes recomendaciones:

  • Darle cantidades pequeñas de alimento, pero incrementar el número de comidas diarias. Es decir, ofrécele pequeñas raciones al menos durante 5 o 6 veces al día, de este modo lograrás que en la próxima comida sienta más apetito.
  • Procura que los alimentos sean fáciles de masticar para él o ella. También evita que estén muy calientes a la hora de comer.
  • Añade ingredientes en los platos que aporten buenas dosis energéticas como los caldos, la leche en polvo, el huevo y los quesos.
  • Trata que los platos que pongas sobre su mesa sean atractivos y evita ser muy repetitivo con la dieta. Esfuérzate con los menús para que no aborrezcan la comida y lo mantengas motivado.
  • No lo obligues a comer, deja que se tome su tiempo y acompáñalo durante el banquete.
  • En caso de que sienta apetito fuera de los horarios de comidas fijados, igualmente dale de comer.

¿Sospechas de que tu abuelo u abuela esté sufriendo de hiporexia?, entonces ponte manos a la obra y no permitas que este trastorno lo afecte más. ¡Ayúdalos antes de que sea tarde!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *